En Tobalaba, mientras esperaba, una señora me preguntò la hora. Tal vez tenìa prisa.
En Los Hèroes, una señora me preguntò si estaba en la direcciòn correcta. Creo que sì.
21 junio, 2011
23 mayo, 2011
Estaciòn Macul
Es lejos una de mis favoritas.
En la mañana, cuando aùn no amanece, me gusta su lado este. Mirar la oscuridad del dìa, opacada por los intermitentes, los postes, y las ventanas iluminadas de otras personas que se levantan a esa hora de la mañana.
En la tarde, me gusta su lado oeste. Mirar còmo el sol se esconde, còmo el cielo se ve de color morado, rojo y amarillo, y còmo el atardecer ensombrece a la esfinge de la piràmide de una disco.
En la mañana, cuando aùn no amanece, me gusta su lado este. Mirar la oscuridad del dìa, opacada por los intermitentes, los postes, y las ventanas iluminadas de otras personas que se levantan a esa hora de la mañana.
En la tarde, me gusta su lado oeste. Mirar còmo el sol se esconde, còmo el cielo se ve de color morado, rojo y amarillo, y còmo el atardecer ensombrece a la esfinge de la piràmide de una disco.
17 mayo, 2011
Ojos Bien Cerrados
Podrìa haber subido desnuda, y nadie lo hubiese notado.
Hoy, todos dormìan en el metro.
Hoy, todos dormìan en el metro.
16 mayo, 2011
F23
Se subieron a la micro riendo y saludando al chofer sùper fuerte.
Se sentaron frente a mì, pero en la fila contraria.
Al principio no los tomè en cuenta, hasta que me fijè en la forma en que hablaban.
Los ojos de uno, destellaban cuando el otro hablaba. Miraban como si estuviesen dentro de un sueño. En realidad no veìan, sentìan.
A veces se hablaban al oìdo y reìan. Y desde al frente yo sentìa las mariposas que salìan de su vientre.
Quizà sea exagerado decirlo, pero encontràrmelos fue inspirador. Y quizà yo, me enamorè del amor que ellos irradiaban.
Se sentaron frente a mì, pero en la fila contraria.
Al principio no los tomè en cuenta, hasta que me fijè en la forma en que hablaban.
Los ojos de uno, destellaban cuando el otro hablaba. Miraban como si estuviesen dentro de un sueño. En realidad no veìan, sentìan.
A veces se hablaban al oìdo y reìan. Y desde al frente yo sentìa las mariposas que salìan de su vientre.
Quizà sea exagerado decirlo, pero encontràrmelos fue inspirador. Y quizà yo, me enamorè del amor que ellos irradiaban.
04 mayo, 2011
30 abril, 2011
Flaneur
Salgo de mi casa, son las seis, siento el calor del sol en mi rostro y el frìo del viento del atardecer. Comienzo a caminar y observo a las personas que pasan por mi lado. Algunas se ven cansadas, otras felices por el paseo del dìa anterior, y otras simplemente no se ven.
Camino lento y contemplo con atenciòn el juego de un grupo de niños. Esto me hace recordar cuando yo tenìa ocho años. Me detengo por un minuto. Reflexiono sobre las cosas de ese tiempo que ya no estàn. Comienzo a correr, muy ràpido, casi con desesperaciòn, como tratando de recuperar lo perdido. Ya no veo nada, sòlo siluetas.
Ya con màs tranquilidad regreso a mi casa, y me encuentro de casualidad con mis amigos de infancia, nos miramos con ternura. Estoy ahì frente a ellos, y a la vez no lo estoy. Creo que la amistad no se ha perdido, o al menos los recuerdos. Quizà lo ùnico que hemos perdido es la inocencia y vivir sin preocupaciones.
Camino lento y contemplo con atenciòn el juego de un grupo de niños. Esto me hace recordar cuando yo tenìa ocho años. Me detengo por un minuto. Reflexiono sobre las cosas de ese tiempo que ya no estàn. Comienzo a correr, muy ràpido, casi con desesperaciòn, como tratando de recuperar lo perdido. Ya no veo nada, sòlo siluetas.
Ya con màs tranquilidad regreso a mi casa, y me encuentro de casualidad con mis amigos de infancia, nos miramos con ternura. Estoy ahì frente a ellos, y a la vez no lo estoy. Creo que la amistad no se ha perdido, o al menos los recuerdos. Quizà lo ùnico que hemos perdido es la inocencia y vivir sin preocupaciones.
16 abril, 2011
Miti-Mota
- Iba bajando y me acordè de la manzana. Le preguntè a un caballero ciego que pedìa plata en la escalera si la querìa, y me dijo que sì. Se me olvidò decirle que era verde.
- Me subì y saquè el libro de mi mochila. Un señor me preguntò si querìa sentarme y le dije que "no gracias", pero se parò igual. No se bajò en la estaciòn siguiente.
- Me subì y saquè el libro de mi mochila. Un señor me preguntò si querìa sentarme y le dije que "no gracias", pero se parò igual. No se bajò en la estaciòn siguiente.
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